martes, 13 de julio de 2010

Nuestro mercado y el campo

Dejando de lado el arranque de ayer sobre los conejos de pascua, quiero aclarar que aquellos hombres no valen la pena, es mejor que se queden con su conejo y ya :P

Hoy estaba pensando en la situación que vive Venezuela frente a productos importados y su comercialización dentro del país. Verán, me he informado sobre los precios que alcanzan por ejemplo, las bebidas alcohólicas americanas y en muchas páginas se menciona: "Se castiga con el valor...." ¿Es realmente un castigo?¿Para quién?
Y es que para mí no es malo, no porque no consuma esos productos, sino que estoy de acuerdo con esta medida (esto no significa que respalde al gobierno, al contrario) ya que veo más allá y encuentro un grupo de agricultores venezolanos tratando de comercializar sus productos, y con ellos, a sus familias.

Analizo lo anterior y lo comparo con parte del pasado ...

Al conocer la historia económica de Sudamérica se destacan los modelos de desarrollo traídos desde Europa. Estos plantearon (en sus principios) el desarrollo de nuestros países a nivel interno, o sea a nivel nacional; crear máquinas, desarrollar nuevos profesionales, aumentar nuestra producción de recursos y de ellos crear subproductos para autoabastecerse, etc. Lamentablemente, la planificación quedó "coja" ya que no se pudo adaptar a la realidad de A. Latina (llena de conflictos políticos, caudillismo, etc.) y comenzó todo el "show" de la deuda externa con países que ya habían alcanzado el desarrollo.

Ahora bien, el gobierno de Venezuela "se va al chancho" con las medidas, pero la que comenté en un comienzo suena bastante lógica al tener en consideración la idea de desarrollo interno (ahora... a dónde se van las ganancias, ehm... sin comentarios). Y si le ponemos "el toque", si se desarrolla internamente podría ser una potencia exportadora, sin embargo,quizás esto se aleja de la idea que ellos tienen (O EL PRESIDENTE TIENE), pero... soñar es gratis :P

Aterrizando en la realidad chilena nacen varias inquietudes:

¿Qué barreras le pone el estado a los productos importados que compiten mejor (bajos precios, envases prácticos, lindos, cómodos; buena calidad, etc.) que los nacionales? ¿Es una competencia"pareja"? Y es que son muchos los productos que salen perjudicados ante la importación o ante el uso de tecnologías (por ejemplo, la transgenia) que aún no han sido legisladas en nuestro país y que no están al alcance de los agricultores nacionales, sino que en compañías internacionales, o los precios que los agricultores deben asumir para sus productos debido al monopolio de ciertos rubros... y esto sigue y suma.

Definitivamente en Chile el rol del estado queda sólo como organismo subsidiario y que interviene cuando el mercado falla, lo malo es que todo esto es "hasta por ahí no más".

El campo y sus familias merecen mucho más si se quiere ser potencia alimentaria.

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